• El senador Iván Cepeda, el exdirector de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Felipe Harman,
    y líderes de organizaciones campesinas exigen medidas urgentes de seguridad ante el
    recrudecimiento de hostigamientos, incursiones armadas y amenazas de muerte contra
    beneficiarios de la reforma agraria.
  • Denuncian una “contrarreforma agraria” impulsada por el gobierno de Abelardo de la
    Espriella y su ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, para despojar a los campesinos de
    predios recuperados del narcotráfico y el paramilitarismo.
  • Se solicitarán medidas cautelares ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y se
    remitirán las pruebas de los nexos de De la Espriella con el narcotráfico a la justicia de Estados
    Unidos.
    Bogotá, D.C. 28 de octubre de 2026.- Tras las revelaciones hechas en el reciente debate de control
    político en el Senado, el senador y líder de la oposición Iván Cepeda Castro, acompañado por el
    exdirector de la ANT, Felipe Harman, y voceros del Coordinador Nacional Agrario (CNA) y la Red
    Nacional Campesina, denunció hoy en rueda de prensa una grave persecución contra el
    movimiento campesino y anunció una articulación nacional e internacional para proteger las
    tierras entregadas en el marco de la Reforma Agraria.
    Durante su intervención, el senador Cepeda advirtió que en el país está en marcha una ofensiva
    institucional y violenta para reversar la entrega de tierras y desconocer los derechos conquistados
    por las comunidades rurales.
    “Vamos a iniciar una lucha intensa contra el gobierno de Abelardo de la Espriella al lado del
    campesinado y de las poblaciones rurales para defender la reforma agraria”, afirmó el congresista
    al cierre de la declaración conjunta.
    Exigencia de garantías de seguridad
    El eje central de la denuncia radica en la falta de garantías por parte del Estado colombiano para
    proteger la vida de los campesinos adjudicatarios y de los exfuncionarios que lideraron la
    recuperación de bienes en extinción de dominio.
    Según expuso el senador Cepeda, en el debate de control político quedó rigurosamente
    documentada la relación no solo jurídica, sino comercial y de negocios en torno a tierras y
    minería, entre Abelardo de la Espriella y narcotraficantes condenados, como es el caso de
    Hugues Manuel Rodríguez Fuentes, alias ‘Comandante Barbie’. Actualmente, existen litigios y
    graves presiones sobre haciendas que le fueron intervenidas a Rodríguez Fuentes y entregadas al
    campesinado, entre ellas las fincas La Alquería, La América y Caja de Ahorros, ubicadas en el
    departamento del Cesar.
    Por su parte, Felipe Harman alertó que hombres armados están llegando finca por finca a
    amenazar a las asociaciones campesinas advirtiéndoles que recuperarán las tierras por cualquier
    medio. Asimismo, denunció la existencia de testimonios sobre una presunta recolecta de dinero
    para atentar contra dirigentes sociales y exfuncionarios públicos que participaron en los
    convenios de recuperación de tierras del Fondo para la Reparación a las Víctimas.
    “El Estado colombiano hoy no nos da una sola garantía de seguridad, ni a los campesinos ni a
    quienes estuvimos al frente de la operación de estos convenios. Es el mejor amigo y socio de
    quien hoy ejerce la Presidencia de la República quien nos está amenazando de muerte”, afirmó
    Harman.
    Por ello, además de la denuncia penal ante la Fiscalía General de la Nación contra alias ‘Barbie’,
    se presentará ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos una solicitud de medidas
    cautelares para las organizaciones beneficiarias y los exfuncionarios, extendiendo un llamado
    urgente a la Defensoría del Pueblo y a la Procuraduría General de la Nación.
    Hostigamientos en los territorios y contrarreforma agraria
    Los líderes campesinos presentes expusieron la crítica situación de derechos humanos que
    enfrentan en las regiones y rechazaron los señalamientos del ministro de Agricultura, Indalecio
    Dangond Baquero, a quien acusan de encabezar una contrarreforma agraria para favorecer a
    grandes terratenientes y deslegitimar las figuras de ordenamiento territorial campesino.
    Guillermo Pérez, vocero de la Red Nacional Campesina: Denunció sabotajes sistemáticos en la
    hacienda La Alquería, donde actores externos han introducido hasta 2.000 reses para destruir
    por tercera vez los cultivos de maíz de la comunidad. Alertó que estas prácticas de despojo y
    violencia se repiten en el sur del Magdalena —en predios extinguidos a herederos del
    exparamilitar ‘Chepe’ Barrera— y en el predio La Regina, en Yotoco (Valle del Cauca), donde seis
    campesinos han sido asesinados en lo que va del año. Pérez también señaló que el ministro
    Dangond desacató la orden de un tribunal que le exigía retractarse por estigmatizar a las Zonas
    de Reserva Campesina como áreas de cultivos de uso ilícito, extendiendo ahora dicho
    señalamiento a los Territorios Campesinos Agroalimentarios y a resguardos indígenas y tierras de
    comunidades afrodescendientes. “Nosotros y nosotras vamos a seguir en la lucha, no para
    defender solamente la tierra que nos dieron, sino para defender nuestros derechos, para
    defender nuestra identidad, nuestra cultura, nuestro saber y nuestra organización social como
    campesinos y campesinas”, afirmó.
    Gerardo Amador, vocero del Coordinador Nacional Agrario (CNA): Advirtió que el actual
    Gobierno pretende borrar el reconocimiento constitucional del campesinado logrado en el
    Artículo 64 de la Constitución. Señaló que en predios como La América —antiguo centro de
    entrenamiento del Bloque Norte de las AUC y hoy espacio de producción de alimentos—, así
    como en las fincas aledañas, las comunidades sufren el constreñimiento del Clan del Golfo,
    además de persecuciones contra líderes e integrantes de espacios académicos.
    Nadia Umaña, lideresa regional del CNA: Cuestionó la narrativa gubernamental que asegura que
    la entrega de tierras “siembra pobreza”. Destacó que en predios titulados como La América, las
    familias campesinas han transformado antiguos centros de terror paramilitar en escenarios de
    paz, producción de alimentos y autogestión comunitaria, incluyendo la creación de una escuela
    campesina, pero no están tranquilos: “Ya tenemos el título porque nos dicen que nos van a sacar.
    Que van a sacar a nuestras comunidades, que van a asesinar a nuestros líderes, a quien se atreve
    a tomar un micrófono como lo estoy haciendo yo ahora”. Umaña exigió culminar las
    adjudicaciones pendientes en predios de Chimichagua (como El Porvenir, Punto Fijo, El Venado y
    Palmira) e instó al Gobierno a investigar la apropiación irregular de baldíos nacionales en manos
    de élites políticas y empresariales, como el predio La Sonora (donde 900 de sus 1.200 hectáreas
    corresponden a baldíos de la nación) y terrenos en Tamalameque.
    Acciones penales y traslado de pruebas a Estados Unidos
    Para concluir, el senador Iván Cepeda anunció dos acciones inmediatas:
    Remisión a autoridades nacionales y de EE. UU.: Todo el acervo probatorio presentado en el
    debate de control político será entregado a las autoridades penales, disciplinarias y fiscales de
    Colombia. Asimismo, dado que Abelardo de la Espriella ostenta la ciudadanía estadounidense, las
    pruebas sobre sus vínculos societarios y jurídicos con el narcotráfico serán enviadas al
    Departamento de Justicia de los Estados Unidos y a congresistas del Partido Demócrata.
    Activación de rutas de protección: El material probatorio del debate y los testimonios recogidos
    en la rueda de prensa serán remitidos de inmediato a los organismos competentes para exigir
    garantías de seguridad integrales y efectivas que salvaguarden la vida de los liderazgos
    campesinos.